Las obras públicas inconclusas continúan representando uno de los mayores desafíos para el Estado panameño. Mientras hospitales, escuelas, instalaciones deportivas y proyectos de seguridad permanecen paralizados, miles de ciudadanos siguen enfrentando dificultades para acceder a servicios esenciales, al tiempo que el costo de reactivar estas infraestructuras se ha disparado.
Las obras públicas inconclusas continúan representando uno de los mayores desafíos para el Estado panameño. Mientras hospitales, escuelas, instalaciones deportivas y proyectos de seguridad permanecen paralizados, miles de ciudadanos siguen enfrentando dificultades para acceder a servicios esenciales, al tiempo que el costo de reactivar estas infraestructuras se ha disparado.