Entre iglesias coloniales, procesiones y calles llenas de historia, Panamá abre sus puertas a un turismo que va más allá del recreo y el descanso: el turismo religioso.
Entre iglesias coloniales, procesiones y calles llenas de historia, Panamá abre sus puertas a un turismo que va más allá del recreo y el descanso: el turismo religioso.